Un Curso de Milagros

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Este es un Curso de Milagros. Es un  curso obligatorio. Sólo el momento en que decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado. Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.

Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:

Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En esto radica la paz de Dios.” ❤

El Curso de Milagros es un conjunto de tres libros publicado por la Fundación para la Paz Interior. Consta de un texto de 754 páginas, un Libro de Ejercicios de 552 páginas y un Manual para el Maestro de 100 páginas. Es un libro de autoayuda y no hay estructura, organización ni sistema de liderato recomendados o ni siquiera implícitos en su enseñanza. La Fundación para la Paz Interior lo único que hace es publicar materiales relacionados con el Curso.

Del estudio de estos libros llegué a entender que tan solo existen dos emociones: el amor, que es nuestra herencia natural, y el miedo, un invento de nuestras mentes y que es ilusorio. Todos los instantes del día elegimos entre las dos emociones y nuestra elección determina el tipo de día que tenemos y el modo en que percibimos el mundo. Si enseñamos miedo, la descripción de la realidad que aceptaremos como propia estará llena de miedo. Y de la misma forma un mundo lleno de amor será nuestro cuando extendamos solamente amor. Esto significa que el mundo no tiene que cambiar antes de que nosotros seamos felices, apacibles o cuidadosos con los demás. Lo único que tiene que cambiar es nuestra actitud. Y el cambio de actitud es posible, no obligatorio.

A medida que avanzaba en el estudio del Curso noté que crecía en mí una extraordinaria excitación al tomar conciencia del maravilloso potencial que poseía: la capacidad de cambiar mis percepciones. Debían ser corregidas eligiendo tranquilamente los pensamientos que me permitía tener. No necesitaba sentirme en modo alguno aplastado por las circunstancias. No necesitaba culpabilizar a los demás por mi infelicidad o por mi estrés. Y, por supuesto, tampoco necesitaba pedir a los demás que cambiaran sus percepciones. Lo único que tenía que hacer era aceptar mi propia sanación. Tal vez nada resuma de forma más sucinta estas ideas que la cita siguiente. Es además un resumen perfecto de la sanación de la actitud.

Soy responsable de lo que veo. Elijo los sentimientos que experimento y decido que metas deseo alcanzar. Y todo lo que parece sucederme lo pido y recibo tal como he pedido.

El Curso puede ser descrito como una psicoterapia espiritual. Implica que somos terapeutas unos de otros, ayudando a cada cual a determinar lo que es verdad y lo que sólo es ilusión. Enseña que nos liberamos al ver a los demás y a nosotros mismos libres de culpa y carentes de miedo. Esto nos ayuda a corregir un error fundamental: la creencia de que la ira nos proporciona algo que deseamos y que, por tanto, al justificar la ira nos protegemos a nosotros mismos.

El Curso contempla la realidad como compuesta únicamente por los pensamientos de Dios que son amorosos, constantes y que incluyen a todo. Enseña que el mundo real, que refleja la verdad, sólo puede ser contemplado a través de la visión espiritual o el amor, y no a través de los sentidos físicos. El pecado es definido como la falta de amor. El mal, la culpa y el pecado son errores de percepción. En el mundo de la ilusión, donde sólo vemos con los ojos de nuestro cuerpo, todo lo que poseemos tiene su opuesto o su precio y nada de lo que hay es seguro o constante o en reposo. En el mundo real, estamos en casa pues conocemos el amor de Dios.

El Curso pone el énfasis en la aceptación de la paz. Enseña a sus lectores a preocuparse con la experiencia de Dios en vez de tratar de adquirir ningún tipo de conocimiento teológico. Afirma que una teología universal es imposible, pero una experiencia universal no sólo es posible sino que es necesaria. Aunque usa una terminología cristiana, señala y refuerza la idea de que la verdad incluye a todos. Afirma con toda claridad que el Curso de Milagros es uno de los mil “cursos” posibles para la transformación y la salvación personales, y que cada uno descubrirá más tarde o más temprano su propio camino.

El Curso es un instrumento de enseñanza que nos ayuda a diferenciar y luego elegir entre dos sistemas diferentes de creencias, uno de conocimiento y otro de percepción. El conocimiento es simplemente lo que es verdad. Es todo lo que existe. Lo que la mente percibe puede no ser digno de crédito. Seguimos siendo tal como el Amor nos creó, pero solemos vernos de forma bastante diferente a esa creación.

Nuestras mentes se encuentran inmersas en el sistema de pensamiento de la percepción: piensan que es lo único real y pueden defender esta aparente realidad hasta la misma muerte. Pero no es más que un conjunto de creencias que establece que el cuerpo es el centro y el límite de nuestra realidad. Al pensar que el cuerpo es nuestra casa, concebimos el nacimiento como nuestro comienzo y la muerte como el resumen final de todo lo que hemos pensado y hecho. No hay esperanza real de vida después de la muerte porque en este sistema de creencias la vida y el cuerpo son percibidos como exactamente lo mismo.

Este sistema perceptual depende, naturalmente, de lo que vemos y oímos. Como nosotros seleccionamos lo que queremos percibir, el sistema resulta en definitiva inestable e impreciso. Lo que experimentamos con nuestro cuerpo nos parece real porque refleja lo que deseamos ver y oír. El Curso afirma que la proyección hace la percepción. Lo que vemos y llamamos el mundo no es más que una representación exterior de nuestros pensamientos y deseos. Llegamos a disociarnos de esas imágenes y negamos que comenzaran en nuestra mente. Vemos el mundo externo y las personas que lo pueblan como si estuvieran totalmente separados de nosotros mismos y hurtamos a nuestra conciencia el hecho de que todo lo que vemos es un reflejo de nosotros mismos de diferente forma.

Cuando analizamos nuestro comportamiento, nos hacemos demasiado críticos y nos tratamos sin amor, y asumimos automáticamente un mundo colérico, carente de amor y desprovisto de esperanza. Entonces podemos llegar a tomar conciencia de que nuestro único enemigo son los pensamientos de ataque en los que nos complacemos y las actitudes carentes de amor que mantenemos. Cuando llegamos a reconocer estos errores mentales, podemos adquirir un nuevo marco mental con el que mirar atrás y ver un mundo que refleja lo que Dios hizo. Al abandonar todos nuestros distorsionados conceptos podemos recordar que lo único real que existe es el amor, que siempre ha estado aquí.

El guía que ayuda a elegir entre los dos mundos es un mediador que recibe muchos nombres: Jesús, Guía, Maestro, Voz de Dios, intuición, yo superior, yo profundo o cualquier otro. Esta voz interna siempre está presente para ayudarnos cuando la invocamos y decidimos seguir sus consejos. Gracias al perdón, corrige los errores de percepción de que estamos separados. En el instante del perdón desaparece el mundo ilusorio de la separación y experimentamos el mundo real de la unidad. Reconocemos, entonces, que la vida y el cuerpo son cosas diferentes…y nos damos cuenta de que la vida es eterna.

El Curso nos alienta amorosamente a que no tomemos decisiones sobre nosotros mismos sino a que busquemos siempre la voz de la paz interna para que nos guíe en todo tipo de asuntos. Nuestra capacidad para escuchar las orientaciones del amor es una habilidad que la mayor parte de nosotros no hemos desarrollado. Sin embargo, todos la tenemos. Y lo único que necesitamos es empezar a utilizarla. Cada esfuerzo que hacemos para seguir nuestra preferencia apacible nos trae más paz a nuestra experiencia. Desarrollar nuestra capacidad de oír los dictados del amor es imprescindible para nuestro progreso, pues en todo lo que hagamos tomaremos la decisión entre el amor o el miedo. No existe una tercera alternativa.

Cuando empiezas a experimentar Un Curso de Milagros, estás entrando a un nuevo mundo. Contenido en sus páginas están las herramientas que te permitirán ver el mundo en una luz totalmente diferente. Este nuevo mundo que descubrirás es un mundo de un amor inmutable, un mundo de una paz duradera, de una alegría infantil y de absoluta libertad. Este amor, esta paz, esta alegría y esta libertad son tan grandes que se extienden aún más allá de lo que se puede comprender con nuestras mentes pensantes. El nuevo mundo de Un Curso de Milagros ya existe muy profundo dentro de nosotros, donde siempre ha estado y siempre permanecerá. Y lo único que se necesita para entrar a ese mundo es tu disposición a reconsiderar, a retar cada creencia que ahora mantienes. Brent Haskell, La otra Voz

Antes de que yo empezara a estudiar el Curso, solía elegir siempre los consejos del conflicto y del miedo en vez de seguir mi preferencia interna por la paz. Empleaba mi mente como si no tuviera otra misión que la de encontrar defectos en todo. La aplicación práctica de las lecciones del Manual me fue de suma utilidad como modo de cambiar el marco conceptual de mi mente desarrollando mi capacidad de escuchar y de sanar mis actitudes hacia los demás. Por ejemplo, antes no había pensado nunca seriamente la idea: No soy una víctima del mundo que veo, que es una de las 365 lecciones del Manual. Toda mi vida, por el contrario, había cantado la canción: Soy una víctima del mundo que veo.

Otras lecciones que me han parecido especialmente interesantes:

  • Puedo decidir cambiar todos los pensamientos que me hacen daño.
  • Nunca estoy enfadado por la razón que creo.
  • El miedo no tiene ninguna justificación.
  • Sólo mi propia condena me hace daño.
  • El perdón es la llave de la felicidad.

Estas lecciones y otras más me proporcionaron un modo estructurado para empezar a liberarme del pesado lastre del pasado y de mi fijación con el dolor y con la culpa. El modo en que miraba el mundo y usaba mi mente comenzaron a cambiar. Por primera vez en mi vida, empecé a comprender la verdad de que cambiar nuestros juicios es ciertamente la llave de la felicidad.

Aunque mi resistencia a este enfoque vuelve a manifestarse alguna que otra vez, cada vez lo hace con menos frecuencia. Sin embargo, sigue sorprendiéndome, al margen de lo que he dicho en este capítulo, cuantas veces sigo prefiriendo tener razón que ser feliz. Pero me siento agradecido, pues cada momento es una nueva oportunidad para elegir la paz en lugar del conflicto y de responder, por tanto, mucho más plenamente a las necesidades de los demás.

Precisamente sobre esto trata la sanación de la actitud. Es la liberación de todos los pensamientos de nuestra mente excepto de los pensamientos amorosos. Es la rectificación del error de percepción que nos hace vernos separados unos de otros, lo que justifica el ataque. Es el abandono de la necesidad de analizar, interpretar y evaluar nuestras relaciones. La sanación de la actitud es simplemente ver como los demás extienden su amor o verlos asustados pidiendo a gritos nuestro amor. Es desprendernos del miedo y de la culpa y decidir ver a todo el mundo, nosotros incluidos, como inocentes. La sanación de la actitud tiene lugar cuando tomamos la decisión de enseñar sólo amor. ❤

Fuente: “Enseña sólo Amor. Principios de la sanación de la actitud y sus aplicaciones.” Gerald G. Jampolsky

Y si quieres introducirte en las enseñanzas del Curso de manera sencilla te recomiendo, del mismo autor, su libro: “Amar es liberarse del miedo“.

Hoy el vídeo es de una persona, Sergi Torres, que para mi es la viva imagen de lo que el Curso promueve: honestidad, libertad y amor, aderezado con sentido del humor. En este espacio ya compartimos su película: “Yo libre, un viaje al instante presente“. Espero que este vídeo también os resulte interesante. 🙂

Felices vacaciones a todos. 🙂

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***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor. Puedes ver las diferentes modalidades en el apartado de “SESIONES” de esta página. También podrás beneficiarte de las “Promociones” que están ahora mismo disponibles tanto para adultos como para niños y adolescentes.

***Recordaros que en el apartado “AMOR” de esta página compartimos diferentes herramientas (libros, enfoques, prácticas, meditaciones, vídeos,…) para ayudarnos a recordar el sistema de pensamiento del amor 

***Recordaros también que en el apartado “MILAGROS” la idea es acompañar en ese proceso del miedo al amor a través de cursos on-line y alguna otra plataforma que nos ayude a introducirnos en la metafíca (conceptos) y sobretodo la práctica de Un Curso de Milagros, y a facilitarnos el camino.

 

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2 comentarios en “Un Curso de Milagros

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