Trolls

Temas: Felicidad, Compañeros poderosos, desvío hacia el miedo, elección, función, extender o proyectar, alegría, Cristo interno, Curación, Relación especial, Relación santa.

Género: Animación. Fantástico. Comedia. Infantil | Música

Divertidos y amigables, a los trolls les encanta jugar, y hacer fiestas. Estos seres felices y alegres, tan característicos por sus puntiagudos peinados de colores, cantan, bailan y lo pasan de miedo cada día. Pero no son solo unas criaturas encantadoras, alocadas y mágicas, también son muy sabrosas… o eso es lo que opinan los pesimistas Bergens, unos seres que solo son felices con un troll en su estómago. Ahora su nuevo gobernante, el Princípe Gristle, quiere restaurarlos en el menú para contentar a sus súbditos.

Esta decisión cambiará por completo la vida de los trolls. Para evitar que sus amigos sean degustados por los Bergens, la Princesa Poppy, la optimista líder de los trolls, y su polo opuesto, el paranoico Branch, tendrán que embarcarse en una peligrosa aventura que les llevará mucho más allá del único mundo que siempre han conocido. Juntos aprenderán que, por desgracia, hay problemas que no pueden resolverse con un abrazo o con una canción, o tal vez sí…

Curar es hacer feliz. UCDM

Esta película de animación es pura alegría.

Su mensaje optimisma es que la felicidad se encuentra dentro de cada uno de nosotros.

De todos, incluso de los temibles Bergens.

Es de esas películas llenas de luz que verás con una sonrisa, y que si se lo permites te traerá el recuerdo de esa luz en ti.

Dice el Curso:

Curar es hacer feliz.

Todos tenemos una chispa en nuestro interior.

En ocasiones, como les pasa a los Bergen o al paranoico Branch esa chispa se encuentra escondida a la espera de la oportunidad de volver a brillar.

En esta película está muy bien representado la separación, o el “desvío hacia el miedo”, en el personaje de Branch.

Algo sucede que es interpretado erróneamente y la oscuridad toma el lugar de la luz.

La culpa y el miedo toman el lugar de la alegría y el amor.

Ahora la luz se ve como algo de lo que alejarse, algo de lo que defenderse, como le pasa a Branch que vive atemorizado de que los Bergens vuelvan a aparecer, y aislado de los demás Trolls sin permitirse expresar la alegría y el amor.

La enfermedad es aislamiento, dice el Curso.

Branch ha perdido sus colores y su existencia es un reflejo de esa decisión.

Al igual que Branch todos hemos caído en un sueño donde creemos haber perdido nuestros colores, un símbolo de nuestra verdadera identidad que es ser el júbilo de Dios.

Cuando sabes quien eres, como le pasa a la princesa Poppy sabes que tu única función es felicidad.

Expresar esa felicidad, esa dicha es el propósito de esos encantadores seres que se dedican a cantar, bailar, jugar y abrazar.

Son un símbolo de nuestra verdadera identidad.

Mientras que la mente de Branch guiada por el miedo está llena de juicios, la mente de los demás Trolls sólo sabe bendecir, extender amor.

Son confiados, alegres y amorosos.

Son pura felicidad, algo que desespera al taciturno Branch. 😉

El personaje de Branch representa nuestra resistencia al amor.

Resistencia que cualquier estudiante del Curso puede reconocer.

En el Curso Jesús dice:

Te he dicho que pensases en las muchas oportunidades que has tenido de regocijarte y en las muchas que has dejado pasar.

¿A lo largo del día cuantas oportunidades de recordar que nuestra única función es felicidad dejamos pasar?

¿Cuantas veces nos volvemos hacia esa alegría que habita en nuestro interior?

¿Cuantas veces al igual que Brach pasamos por alto esos milagros que traen el recuerdo de esa melodía olvidada?

Cada vez que desatendemos una de esas llamadas nos estamos rehusando a sanar.

Branch tiene muchas oportunidades cada hora de dejar atrás su pesimismo, y recordar, al unirse al abrazo comunitario, pero elige seguir en su burbuja refunfuñando.

Al igual que Branch estamos aquí para recordar que nuestra luz es la luz de la dicha.

Que la luz es tan brillante que no puede fallar.

Estamos aquí para recordar, al igual que Branch, que la dicha es nuestro derecho divino.

Que la luz siempre estuvo ahí esperándo a que le diésemos la bienvenida de nuevo en nuestras mentes.

Recordar esos “Colores Verdaderos” (True Colors) de los que habla la banda sonora. 🙂

Y al recordar la luz la recordaremos para todos porque todos estamos unidos en la luz de nuestra Verdadera Identidad.

Todos estamos unidos en Cristo.

Ver esa luz en nuestros hermanos, más allá de las apariencias, es para lo que el Curso nos entrena.

Enfocarnos en la santidad de nuestro hermano.

Enfocarnos en sus “colores verdaderos” como Branch hace con Poppy.

Al alegir ver la luz en Poppy la recurda para él, y para todos, porque:

Tu hermano es el espejo en el que ves reflejada la imagen que tienes de ti mismo mientras perdure la percepción.

Si ves la luz en él tienes que estar viéndola desde tu propia luz.

Si ves la oscuridad en él tienes que estar viéndola desde tu propia oscuridad.

Así que aquello que eliges ver, es lo que eliges que sea real para ti.

La luz del Cristo, o la oscuridad del ego.

Dice el Curso:

La curación es un pensamiento por medio del cual dos mentes perciben su unidad y se regocijan. Su gozo exhorta a todos los miembros de la Filiación a que se regocijen junto con ellas, y permite que Dios acuda a ellas y se manifieste a través de ellas.

Así recordamos.

Recordamos al elegir no ver a nadie como nuestro enemigo como le sucede a la princesa Poppy con los temidos Bergens.

Recordamos al no ver nuestros intereses separados de los que nuestros hermanos, como cuando Poppy decide ayudar a Bridget y al príncipe Gristle.

Esta decisión cambiará la historia porque despierta en los Bergens la posibilidad de que ellos también puedan ser felices.

Que no necesitan “fagocitar” a los Trolls para literalmente “robarles” su felicidad, que es lo que hacemos cuando guiados por el miedo vemos a los demás como los ídolos de nuestro amor especial, o de nuestro odio especial.

El ego es posesión.

El ego es la creencia de que hay algo que te falta, que alguien te lo robó, y ahora tú tienes que robárselo a él.

Pero no hemos perdido nuestra inocencia.

No hemos perdido nuestra luz.

Sólo hemos decidido en contra de ella.

Dice el Curso:

Si no eliges ser completamente dichoso, tu mente no puede tener lo que no elige ser.

Así que la felicidad es una elección.

Es la decisión de ser lo que Eres, de recordar como dice la lección 93 que:

La luz, la dicha y la paz moran en mí.

Mirar a nuestra decisión equivocada, y elegir de nuevo.

Esta película es un símbolo de esa decisión de elegir de nuevo.

Elegir el milagro en lugar de nuestros resentimientos.

Elegir el amor en lugar del miedo.

Elegir la luz de nuestra verdadera identidad compartida, en lugar de la oscuridad de nuestra identidad individual.

Elegir no ver a nadie como nuestro enemigo.

Elegir el júbilo de Dios en lugar del dolor.

Elegir no ver intereses separados.

Esta película es un canto de alegría.

Es curación porque curar es hacer feliz, y si se lo permites estos encantadores seres te ayudarán a despertar ese recuerdo en ti.

Una película que ya se ha convertido en una de mis favoritas y que no será la última vez que vea.

¡Más purpurina! 🙂

Que la disfrutes.

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Está en el catálogo de Netflix.

Te dejo con el trailer:

Y en este enlace podrás disfrutar de la banda sonora que es preciosa: