Tenías que ser tú (Leap Year)

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Temas: Control, Relación Santa, Confianza, Perdonar el pasado, Instante Santo, Guía, Asignaciones, Desos, Expectativas, No ver intereses separados.

Género: Comedia. Romance | Comedia romántica

Una joven enamorada (Amy Adams) va a Dublín para pedirle a su novio que se case con ella. Lo hará siguiendo una tradición irlandesa, según la cual solo un día cada cuatro años -el 29 de febrero- una mujer puede proponer matrimonio a su novio con la certeza de que no será rechazada. Sin embargo, durante el viaje, una circunstancia imprevista la obligará a pedir ayuda a un rudo mesonero irlandés con el que tendrá que caminar campo a través si quiere llegar a tiempo para hacer su propuesta de matrimonio. (FILMAFFINITY)

La mente que ha sanado no planifica. Simplemente lleva a cabo los planes que recibe al escuchar a una Sabiduría que no es la suya. Espera hasta que se le indica lo que tiene que hacer, y luego procede a hacerlo. No depende de sí misma para nada, aunque confía en su capacidad para llevar a cabo los planes que se le asignan. Descansa serena en la certeza de que ningún obstáculo puede impedir su avance hacia el logro de cualquier objetivo que sirva al gran plan que se diseñó para el bien de todos. (L-135)

Me encanta esta película. No se cuantas veces la he visto (unas cuantas 🤭) y siempre me despierta una sonrisa. Hay dos frases que ayer tenía presentes mientras la volvía a ver.

Una de ellas es:

Todas las cosas obran conjuntamente para el bien, en eso no hay excepciones, salvo a juicio del ego.

La otra es:

Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes.

Esta película es una divertida metáfora del viaje de la mente desde la creencia en que sabemos lo que queremos y lo que nos haría felices, el deseo de control, hacia el permitirnos ser guiados y aceptar que “no percibo lo que más me conviene”.

No te das cuenta en ninguna de las situaciones que se presentan ante ti del desenlace que te haría feliz. (L-24)

Algo que me gusta de esta película es que incluso el control puede ser utilizado por el Espíritu con un nuevo propósito. El guión del ego puede ser transformado en un camino a la felicidad.

Siempre estamos siendo guiados.

Siempre.

Incluso cuando no somos conscientes de ello, lo estamos.

Nunca damos un paso al azar.

Tu paso por el tiempo y por el espacio no es al azar. No puedes sino estar en el lugar perfecto, en el momento perfecto. (L-42)

Nuestra vida nos presenta las lecciones que nos ayudan a ir soltando el control, liberando el miedo. Y las personas que nos acompañan son nuestros compañeros de viaje, no siempre los que hubiésemos elegido, pero siempre los que nos ayudan a aprender esas lecciones. Esas asignaciones que se convierten en nuestros salvadores.

El propósito de las relaciones en manos del Espíritu Santo es la sanación. Es ayudarnos a ser conscientes de nuestras defensas, de nuestros deseos y expectativas y “hacernos felices” ya que debajo de nuestras defensas se encuentra en amor, siempre presente, esperando a ser liberado.

Desde la visión del amor todo encuentro es un encuentro santo, y toda relación está ahí para recordarte tu santidad, tu inocencia.

Hay un momento de la película que representa el instante santo, ese momento en el que nos rendimos al amor, dejamos atrás la pequeñez del ego y sus deseos, y nos abrimos a la Grandeza, a la verdad. Utiliza el símbolo de una alarma.

Acompaña a Ana y Declan en este camino de sanación por los bellos paisajes de Irlanda.

Rindete al Amor. 😍

 

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Puedes ver el trailer aquí:

 

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